Amigos pintando

Querido Telediario:

Admito que no te veo mucho últimamente. Tus horarios son poco conciliadores con los de una madre trabajadora que a las 15.00 está saliendo de la oficina y, a las 21.00, intentando acostar a sus hijas. Así que recurro a otras fuentes de información más inmediatas y ubicuas, pero sé que hay mucha gente que te es fiel y que sigues siendo una referencia para el periodismo nacional. Por eso, déjame que te diga que me dan pereza o rabia, según el día, las noticias que me cuentas. Que no me apetecen, y menos a las horas de las comidas.

A cambio, te pido que busques historias que me demuestren que en algún punto de España hay alguien que se esfuerza y se arriesga por sacar adelante un proyecto empresarial que no busca solo ganar dinero. Como esta, mira: Asunción es una mujer con mil inquietudes a la que le gusta escribir y contar historias. Tanto que su marido le regaló hace un año una editorial (Amigos de papel) para hacerla feliz, y ahora recorren el país con su familia presentando sus cuentos para niños con imaginación, cariño, ilusión, pinturas y piruletas. Y con David, el ayudante de cuentacuentos, el hijo pequeño de Asunción y la razón de ser de un proyecto que con el tiempo se materializó gracias a que pudieron integrarlo dentro de su otra empresa, Davidown, un centro especial de empleo que contrata en su totalidad a trabajadores con síndrome de Down o algún tipo de discapacidad intelectual.

Cinco cuentos editados en este tiempo. Sin prisa pero sin pausa. Nosotros fuimos a conocer La princesa que quería escribir (ya lo teníamos fichado desde hacía tiempo) en La Mar de Letras, donde también nos tienen fichados, por cierto. El cuento es chulísimo pero sobre todo nos gustaron los dibujos y nos encantó la puesta en escena, con nubes volando y Asunción dándolo todo. Estuvo también Daniel Montero, el ilustrador (os sonará si seguís Lentejas para tus orejas), que se sacó del rotulador una princesa gigante mientras la gente menuda recortaba y pintaba nubes de todos los colores para acompañarla y David supervisaba la obra, como buen ayudante que es.

Si me das noticias como esta, después no me importará que hables de fútbol.

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