¿Qué pasa cuando se juntan una burgalesa Alegre y un Soriano soriano? Pues esto: un proyecto de vida que consiste en quedarse en la ciudad de uno, trabajar para ella, recibir a gente y tratarla bien. Construir una casa con personalidad y estilo propio, y conseguir que los que vayan se sientan como en la suya. Es turismo rural, sí, pero es mucho más. Es lo que transmiten Ana e Ignacio (Alegre y Soriano). Y lo de arriba, el fin de semana que pasó Adriana allí, con su columpio, sus tomates, su cocina de colores y su sol con gafas.

No hacen falta descripciones exhaustivas para convencer a alguien de que pase un fin de semana en la Casa Rural Alegre Soriano: una casa moderna, acogedora y superequipada; cerca de Soria, de Numancia, del Cañón de Río Lobos y de la Laguna Negra; chimenea, barbacoa y columpio; mus y futbolín. Que quieres paz y tranquilidad, pues paz y tranquilidad. Que quieres juerga, pues juerga. Que vas con niños, pues venga. Que quieres torreznos, pues dos bandejas. Que quieres adelgazar, hum… Mejor a la vuelta.

La parte gastronómica la disfrutamos nosotros por enchufados familiares de los dueños, pero desde aquí lanzo una sugerencia: incluir media pensión obligatoria el domingo, con menú cerrado de paella y chuletitas a la brasa. La paella, os lo digo ya, es la mejor al oeste del Cabo de San Vicente, y sin exagerar. ¡Gracias, chicos!

Anuncios